¿Por qué desear ser el cliente que tu deseas tener?

Todos somos consumidores de servicios, así que eso nos hace clientes de alguien más, eso lo tienes claro, pero alguna vez ¿Te has preguntado qué tipo de cliente eres?

Solemos creer que somos excelentes clientes, si realmente eres de esos pues muchas felicidades, pero la realidad de las cosas es que en México la gente no se caracteriza por ser formal, comprometida, honesta, directa o simplemente saber lo que quiere, personalmente es algo que me da vergüenza como mexicana, si bien todos cometemos errores, y ¡vaya que los he cometido con mis clientes!, y muy seguramente con mis proveedores y vendedores de servicios,  lo que me ha llevado a escribir esta entrada es el hecho de reconocer que el auto conocimiento y desarrollo personal no solo lleva al crecimiento, lleva a hacer una depuración de mi network a través de la reputación bien ganada de sus integrantes.

El día de ayer contraté un servicio de entrega de regalo sorpresa con motivo del 14 de febrero, la persona que contraté tiene una negocio muy sólido, altamente recomendada, prácticamente no tiene calificaciones negativas, no solo hablan maravillas de ella sus amigas, si no además sus clientes, esta fue la segunda vez que la contraté y desde la primera vez el cuidado al detalle de sus servicios fue excelente, su organización, puntualidad y compromiso hicieron que la contratara esta segunda ocasión, estarán de acuerdo conmigo en si su nivel de servicio es tan buen, debiera tener un negocio donde venda como pan caliente y todos sus clientes no solo queden satisfechos y felices, si no que además tenga kilos de ventas recurrentes, pues no es así, y  ¿qué creen?  mucha de la gente que le llega, queda en hacer su depósito y no lo realiza, le inventa miles de pretextos, le pide que haga el servicio y luego pagan (¿?), que los espere hasta el ultimo momento, si te preguntas si es real esto, te diré que tan lo se porque yo también he tenido “clientes” de este tipo, aunque no me lo creas.

Y pongo “clientes” entre comillas, porque esa gente no son clientes reales, el cliente es el que paga por servicio o producto y lo recibe, así de simple, la gente que divaga, manda miles de preguntas sin sentido, te hace ir al otro lado de la ciudad dos veces (una ya con el contrato preparado, y después de saber el detalle y costos de su servicio) para decirte que si le bajas el costo si te contrata, tampoco es cliente, lo se porque ya me sucedió.

Y no, no se trata de querer solo al cliente facilito (y tal vez si, ¿por qué no?, si lo queremos) se trata de que la gente se la pasa quejando del tipo de servicios que recibimos en el país, de la poca ética laboral de la gente que contratamos (material para todo un post sobre este tema), de la gente que quiere todo tan barato que se lo regales y le pagues por adquirir tus servicios, de los que quieren que todo se los resuelvas pero no quieren ni leer un contrato, ni los que les mandas el link de tu portafolio y no les apetece darle click y te piden que les mandes las imágenes a su WhatsApp, de la gente que piensa que un logotipo es un “dibujito”, que un médico especialista que cobra más de $500.00 pesos es un robo pero le parece super razonable  pagar un café americano en $70.00 en la cafetería de moda, es decir,  que a la gente nos hace falta congruencia.

Congruencia y ver solo que lo que deseamos ver, hace unas semanas, en una red social alguien solicitaba servicios como los que damos en Memorándum azul, y una amiga me hizo el favor de etiquetarme para que yo me postulara, cuando una tercera persona empezó a escribir pestes de la calidad de nuestros servicios, a lo que yo quedé primero sorprendida y después molesta porque alguien que no me conocía dejaba mi reputación por los suelos, cuando hice mi investigación sobre esta persona, encontré que es contacto de un ex cliente nuestro, cliente que tardó 4 meses (después de firmar el contrato y hacer su pago inicial) en determinar la plantilla sobre la cual crearíamos su sitio web, 6 meses en mandarnos contenido del sitio, aun cuando se le enviaban correos electrónicos recordatorios semanales,  un día me llama para gritarme por teléfono para reclamarme por qué su sitio no estaba aun terminado (es real), obviamente negaba tener responsabilidad alguna, y fue una lucha constante por sacar el proyecto adelante, sin contar con que cada mes perdían sus contraseñas de correos y pedía se le pasaran nuevamente de forma inmediata a las 5, 6, 7 am de cualquier día de la semana, pese a que sabía que no guardamos esa información por seguridad del cliente y que había que generar todas las contraseñas manualmente ( de más de 40 correos corporativos), el colmo fue cuando el cliente nos exigía servicio secretarial al pedir que contactáramos inmediatamente a su asistente para dárselas por teléfono, porque el no tenía datos para reenviar un correo electrónico, como es de esperarse decidimos no renovar su contrato a lo que cual reaccionó de forma violenta y posteriormente en hablar pestes de nosotros.

¿Les parece divertido? a mi en su momento no mucho, si, se que hay gente “rara” en todas partes, y sabemos como lidiarlos, aquí el punto es que te cuento estas joyas porque me parece horrible que los haya por montones y de forma electiva, porque yo quiero creer que la gente tiene buena voluntad y si se nota en un error hace algo para corregirlo, desgraciadamente la realidad me ha mostrado que la gente es quien es y no hace nada por dejar de serlo, sin embargo, conservo la esperanza de que haya gente como tu, que has llegado hasta aquí en este post y tengas la decisión de la mejora constante y el aprendizaje, para ti está dirigido este post, por ello te voy a dar 8 puntos que te hagan un mejor cliente y que te redituarán en ser un mejor empresario.

1.- Si tienes dudas sobre cualquier cosa en el servicio o el producto que piensas adquirir, pregunta, que no te de pena, y si no te convence, díselo a tu potencial proveedor, te sorprenderá la cantidad de gente que quiere venderte un buen servicio o producto y busca la forma de hacerlo.

2.- Si no tienes idea del rango de costos del servicio o producto que crees necesitar, goglea, investiga, eso hará que busques servicios en el rango de tu presupuesto, evitará que llegues diciendo barbaridades como que tu primo de 17 años experto en videojuegos puede hacerte un sitio web super bonito por menos de $1,000.00

3.- Si el precio que te han dado sale de tu presupuesto, simplemente no digas que lo adquirirás, no tienes que dar explicaciones pero no finjas interés en algo que sabes que no podrás pagar, de paso no haces perder el tiempo a alguien.

4.- Evita regatear o pedir a tu vendedor que de un extra de lo que te esté ofreciendo porque si no lo ofrece es porque no puede/quiere hacerlo y sinceramente es de muy mal gusto y una enorme falta de respeto.

5.- Si un servicio o producto te parece caro y tu puedes realizarlo, hazlo tu, no tienes que informar que piensas que esta sobre valorado, quedarás como un codo y de verdad te hace ver mal. En ventas hay una regla básica, que tu no tengas para comprar el producto que vendes, no significa que nadie lo tenga la posibilidad de hacerlo.

6.- Las cosas que hacemos dicen mucho más de lo que decimos, así que si no tienes nada positivo que decir de algún proveedor de servicios,  guarda silencio, que a ti no te funcione no significa que no le funcione a otros.

7.- Se íntegro, eso implica que si dijiste algo, lo cumples, si quedaste de pagar, paga, si te comprometiste en algo, cumple, no solo te harás confiable, te volverás creíble, la gente siempre pensará que si eres un buen cliente, serás un proveedor excepcional.

8.- Y por último, si tu servicio o producto no fue satisfactorio, hazlo saber con una crítica constructiva y por los canales adecuados, y si lo requiere por medios legales, pero antes dale la oportunidad a tu proveedor de una explicación, algunas cosas suceden de forma accidental, ese debiera ser el trato entre adultos.

Recuerda que hay un refrán que dice: “Arrieros somos y en el camino andamos”, trata a los demás como desearías fueras tratado estando en sus postura.